
Equipo, esa es la mejor palabra para definir a esta plantilla durante la 2011-2012. Y es que aunque parezca obvio tal definición para cualquier organización deportiva que practique un ejercicio no individual, todos sabemos que es complicado aplicar dicho término en varias franquicias de la NBA.
Se ha apostado, acertadamente, por la continuidad de los responsables de desafiar a los Bulls en los pasados Play-offs. Están plagados de atleticismo y juventud y presentan uno de los mejores quintetos de la liga: Collison, George, Granger, West y Hibbert. Creando una buena amalgama, están en el banquillo esperando su oportunidad paladines, a los cuales no les importa ser más rudos y taciturnos que vistosos, como George Hill, el trío de leñadores (Foster, Psycho-T y Amundson) o Dahntay Jones.
Quizás dé la sensación de que siguen huérfanos de una estrella de verdad, de un jugador con personalidad de líder, de un símbolo a seguir… pero de momento, están demostrando que son un equipo dotado de un elenco de buenos anotadores, también al contraataque.
Juegan bajo la remozada tutela de Frank Vogel, él les ha dejado muy palmario cual es la función de cada uno y sólo les permite hacer únicamente lo que saben hacer. Es una plantilla bien cavilada e ideada para esta temporada. Según el míster, tiene mentalizados y pontificados a todos sus pupilos para competir cada noche porque son conscientes de que este año es una oportunidad de oro para conseguir algo importante. Y así parece ser, ya que hay que dispararles más de una vez para poder tumbarlos.
Carecen de un base reserva en condiciones pero es un equipo plagado de jugadores que pueden compartir 2-3 posiciones en el campo. Además son muy reboteadores ya que todos luchan por cada rechace.
Sin olvidarnos de los jugadores con más clase en los Pacers, Danny Granger -máximo anotador del equipo- y Darren Collison -máximo asistente-, destacaremos las buenas labores que están realizando Hibbert, George y West.
El pívot con pasaporte jamaicano aporta altura, fuerza y puntos, tanto dentro como fuera de la pintura. Se ha convertido en un muy buen jugador porque no ha cesado en su trabajo para mejorar año tras año. Posee una de las mejores manos que hay entre todos los centers y ha ganado en coordinación. Un cinco de progresivo carácter enconado.
Paul George es otro jugador en constante crecimiento. Se ha convertido en un alero muy completo, que no comete errores, no abusa del tiro y que ha ganado en ética de sacrificio.
Y que decir de David West, un All-Star que ha sido el fichaje estrella de esta temporada y que ha tenido cinco campañas promediando más de 18 puntos por choque. Un 2,06 que ha aterrizado en Indianapolis deseado por casi todos los equipos este verano.
En líneas generales, es un grupo repleto de altruismo estadístico y dispuesto a presentar batalla a cualquiera de los acorazados bajeles que gobiernan la liga.