viernes, 30 de diciembre de 2011

¿LE QUEDA FUERZA AL TRÉBOL?


Aunque lo parezca, esto no es un homenaje póstumo a un grupo de jugadores que volvieron a enclavar a la franquicia de Massachusetts en la cima del mundo de la canasta.
Boston es un equipo al que hay que respetar, a pesar de que no todas sus estrellas están al 100%, nunca hay que subestimar el corazón y la liturgia de un campeón y más éste porque es un equipo que sabe ganar. Pese a la veteranía de sus piezas esenciales, siguen demostrando un amor tangible por su profesión y por eso siempre hay que temerles y jugar sin alzar el pie del acelerador, y menos en partidos igualados en los cuales suelen salir victoriosos.
Y pese a que siguen teniendo un orgullo difícil de resquebrajar, en este baloncesto actual el físico es una pieza clave para triunfar, sobretodo en defensa. Esta liga idolatra a los mejores y ningunea al resto y por desgracia, hoy por hoy, el talento no alcanza para ganar.
Por eso, se hace inevitable recurrir al término reconstrucción cuando se habla de esta plantilla, otrora preciosista. Flaco favor ha sido el haber estado casi seis meses sin ritmo de competición y por eso se antoja como prioritario el saber administrar sus fuerzas en esta corta, pero más intensa de lo habitual, temporada.
Ellos son conocedores de que si llevan sus partidos a un compás de baloncesto estático, y juegan al estilo de 5 contra 5, suben muchos enteros para conseguir la victoria. Por eso han virado un poco el rumbo esta temporada.
Exceptuando el Big Three, la clave para vigorizar a los Celtics residía -en un principio- en otros tres vicarios que debían armarse de galones (desgraciadamente uno no está incólume y morará fuera de las pistas todo el año): Rajon Rondo, Brandon Bass y Jeff Green.
El primero es un base que no se prodiga en el tiro de tres, sino sería el mejor de la liga. Este grácil jugador es completísimo pero le hace falta ser más anotador ante la situación que afrontan actualmente; este verano le han querido traspasar, justamente buscando un recambio en su puesto que aportara más anotación. Es el único al que realmente se le ha visto bien en este inicio de campaña.
El segundo es un cuatro agresivo y embravecido en ambas zonas, el cual gozará de una media hora por partido ya que Jermaine O’Neal lo más probable es que no apenque con el ritmo de competición y KG ya no afronte tantos 1c1 y en general porque les falta reciedumbre interior. Es un microondas al que no le costará nada sumar puntos y rebotes.
Y el tercero en discordia iba a ser Jeff Green, pero sus problemas cardiacos se lo van a impedir. Pese a no aportar demasiado en la 10-11, la baja de Green es muy sensible porque desde los despachos se confía mucho en la irrupción de este 3 y medio. Para suplir esta baja se han hecho con los servicios de Mickael Pietrus, del cual se ciernen algunas dudas sobre el estado de su rodilla. Si está sano, es una gran incorporación.
El banquillo no es muy competitivo, han buscado para este año, jugadores medianamente anotadores pero en general es un banquillo sin mucho físico, ni talento.
Temporada 2011-2012, otro ejercicio de suficiencia para estos All-Star que no suelen dar puntadas sin hilo.
También sabrán discernir el estado de ánimo de varios equipos de la zona media de la tabla, quienes tendrán muchas ganas de hacer sangre con delectación y a base de vilezas en el momento que se enfrenten a estos campeones venidos a menos irremediablemente.

jueves, 22 de diciembre de 2011

¿PREPARADOS PARA DOMAR EL SALVAJE OESTE?


Contando que Oklahoma City, como bien indica su nombre, irá como un trueno a repetir presencia en la final de la conferencia oeste, el abanico de rivales postulados a arrebatarles tal favoritismo se ha ampliado tras finalizar la primera tanda de fichajes y renovaciones de este verano tan invernal que ha vivido la NBA.
Demos, por tanto, la bienvenida a Grizzlies y Clippers escalando hacia la zona alta de la West. Unos, bajo la filosofía de la continuidad del bloque y los otros a raíz de un cambio radical de imagen.
Memphis fue la sorpresa positiva de los pasados Play-offs y ahora les toca refrendar, desde el inicio de campaña, la buena imagen con la que acabaron la 10-11. Renovada, hace bien poco, la bicéfala sociedad formada por Marc Gasol y Zach Randolph, cuentan con uno de los juegos interiores más productivos de la competición; aunque es en el juego exterior, donde realmente han de sacar ventaja en pista. Temporada clave en sus carreras para Mike Conley y Rudy Gay, ya que el resto de la liga es sabedora de que estos Grizzlies ya no son esos anodinos y dulces ositos de antaño, sino que son capaces de sacar las feroces garras y diezmar a cualquiera, por eso llegamos a este punto de inflexión para estos dos jugadores, ahora es cuando hay que dar un importante paso adelante, y no en el apartado estadístico únicamente, sino en un papel mucho más de guía y fagocitar un liderazgo hasta conseguir ser un equipo ganador.
O.J.Mayo partirá desde el banco y será el encargado de que nunca baje el boyante nivel ofensivo del equipo ni un ápice.
Tony Allen y Sam Young, cada uno a su estilo, han de seguir la senda de Mayo.
Funesta noticia, la perdida por lesión de Darrell Arthur para toda la temporada.
Desde aquellos Clippers de principios de los noventa, en los cuales pasaron gente como Ron Harper, Danny Manning, Mark Jackson, Charles Smith o Ken Norman, el equipo pobre de la ciudad no había despertado esta expectativa en un inicio de temporada -a nivel de resultados, no expectativa por juntar gente joven y rookies en la plantilla-
Un lustroso periodo de tiempo sin continuidad en las postrimerías.
A Blake Grffin le recaerá ya, sobre sus hombros, toda la responsabilidad jerárquica de la franquicia subyugada por la sabiduría de los veteranos.
Chris Paul ha de ser desde el primer día un pilar fundamental dentro de este nuevo escenario eufórico y demostrar todo lo que guarda este base All-Star. Desde el banquillo, un excelente reserva en el puesto de uno, Chauncey Billups.
Caron Butler es una notable incorporación, siendo además, el pionero de esta catarsis angelina, a través de la cual intentarán sacar a los Clipp’s de ese estado de laxitud que les lleva hostigando durante muchos años.
El fichaje a última hora de Reggie Evans, compensa un poco más esta boyante plantilla y será otro reserva de lujo para Griffin y el renovado DeAndre Jordan, quien ha de demostrar que vale más que Chris Kaman.
Eric Bledsoe, Randy Foye y/o Ryan Gomes no deben permitirse el bajar sus guarismos por mucha estrella que tengan a su alrededor.
Esta franquicia ha roto el pacto con el diablo de la eterna juventud adquiriendo a tres veteranos de la liga y otorgándoles un papel preponderante dentro de la estructura.

Estas dos plantillas están anhelantes de entronizar una nueva soberanía que deje boquiabierto al resto de la liga, ahora es su turno, ahora es el momento de que mimeticen esa fortaleza y destreza portentosas, como aspectos definidores de la idiosincrasia de los campeones para someter al baqueteo a todo rival que se precie y amedrentarlos, y así, de esa manera evitar el persistir nuevamente enclaustrados en lo más profundo de la clasificación.

Finalmente, desear unas felices fiestas y genial año 2012 a todos los que habéis parado, en alguna ocasión, en este blog. Y agradecer a todos los que seguís dicho blog por Facebook y a los que os animáis a participar en su muro.
!!feliz NBA a todos!!

viernes, 2 de diciembre de 2011

¿REPOSANDO ENTRE ALGODONES?


El baloncesto, como cualquier otro deporte, son tiranías cíclicas en lo que a generación de jugadores y sus relevos se refiere, y siempre lo será.
Unos erigen, o han erigido, carreras longevas y/o fructíferas; en cambio otros son difíciles de recordar tras un paso fugaz por la NBA y siempre han existido también, los que han cumplido con lo justo sin más.
Pero todos, absolutamente todos, y aquí no hay excepción que valga, han tenido (o tendrán) que colgar las botas algún día ante la imposibilidad de detener el tiempo a la par que sus contadores biológicos anuales en sus D.N.I.
Puestos en situación, queremos mentar una serie de jugadores, los cuales han tenido pendiente de un hilo la “sentencia” a sus trayectorias deportivas. Veteranos de la liga que han atesorado años excepcionales pero que lógicamente han ido cercenando sus guarismos con el transcurrir de las temporadas. Veteranos que se aferran a una posible última campaña con números decentes, escapando de las lesiones y otros contratiempos y quienes hubieran sufrido mucho más que el resto de jugadores -que componen la edad media de la competición- haber pasado un año en blanco.
Paladines de tiempos pasados, habiendo disfrutado ya de su máximo esplendor como: Mike Bibby, Marcus Camby, Kevin Garnett, Tim Duncan, Grant Hill, Shawn Marion, Vince Carter, Elton Brand, Jason Kidd, Richard Hamilton, Steve Nash, Peja Stojakovic o Kenyon Martin, gente cumplidora, profesionales de los pies a la cabeza y la mayoría poseedores de una clase preciosista y una excelsa carrera pero algo timoratos y alicaídos ante la imposibilidad de mitigar la alada progresión de niñatos bisoños que llevan únicamente dos-tres temporadas (Grffin, Rose, Ibaka, Love…) o de evitar la consolidación como dominantes en este mundo, de profesionales que apenas superan los veinticinco años (Howard, LeBron, Durant, Anthony, M. Gasol…). Ellos saben que si estas dos situaciones convergen, sería poner el último clavo al ataúd.
Pues bien, el destino ha sido benévolo fulminando el funesto Lockout y brindándoles la oportunidad de sesgar su desaceleración natural dentro del ámbito meramente profesional ¿habrán exhibido ya todo su talante más competitivo?
Así que a buen seguro, podremos seguir disfrutando, aunque nos lleguen a cuentagotas, de sus acciones y sus tropelías, y de ese modo, apreciar como intentan virar el rumbo de la historia reciente y física de la liga, un mal endémico para todo trasnochado estilete con la llegada de nuevas sabias musculizadas, aunque poco talentosas, en algunas ocasiones. Y es que, nos han reducido el calendario a sesenta y seis partidos, pero habrá baloncesto suficiente para que pase de todo y para el gusto de todos. Porque esta liga siempre tiende la mano a algún bastión semi-olvidado, sorprendiéndonos gratamente y dejándonos patidifusos en el sofá.