
Restan pocos días para alzar el telón de una nueva temporada en la NCAA y hay tres universidades que parten con cierta ventaja, respecto al resto de aspirantes, en todas las apuestas para llevarse un campeonato, ensombrecido a su vez, por toda la polémica engendrada por el fútbol americano.
En una campaña que se presume realmente excitante y con un alto nivel de calidad en general, no recordada en años, North Carolina, Kentucky y Ohio St. pueden presumir de poseer una extensa batería de jugadores capaces de resquebrajar a cualquier rival.
Tres programas que lucharán por desbancar a UConn del cetro universitario.
-North Carolina: que un jugador del talento de Harrison Barnes decida seguir un año más en el equipo y que dos déspotas del High School, como lo han sido James McAdoo y P.J. Hairston, se hayan decantado por jugar a su lado, provoca que los Tar Heerls aspiren, desde ese mismo instante, a todo; pero si a este trío le yuxtaponemos otras tres futuras primeras rondas del Draft –compañeros de Harrison ya, la pasada campaña- como lo serán Kendall Marshall, John Henson y Tyler Zeller, convierten al equipo de Roy Williams en la punta del iceberg de la nación. En un bloque, del cual los rivales deberán inclinar la cabeza ante su paso por las pistas.
Dentro de este ejercicio coral que es esta plantilla, Barnes tendrá un papel sobresaliente, un chaval que fácilmente estará a un nivel superior que la media elitista de la competición.
¿el pero? Se saben ganadores. Espinoso hándicap.
-Kentucky: John Calipari lo ha vuelto a lograr y los Wildcats han convencido a tres de los mejores “recruits” de esta hornada para que jueguen en sus filas. ¿Sus nombres? Nada más y nada menos que Marquis Teague (base de genial primer paso y juego agresivo), Michael Kidd-Gilchrist (excelente trabajador y alero abrumador) y Anthony Davis (rápido ala-pívot e increíble finalizador). Simplemente alucinante.
Terrence Jones, capaz de destrozar cualquier tipo de defensa y aspirante a jugador del año, Doron Lamb y Darius Miller, guiarán a estos tres más que probables “one and done” a repetir Final Four.
¿el pero? Volver a empezar de cero con una nueva camada.
-Ohio State: el equipo se mueve en torno a Jared Sullinger, el mejor interior de la liga y al cual le tienen un respeto reverencial. Un chico moldeado a la vieja escuela y que sabe como jugar con su cuerpo. Junto a él, deberán despuntar en los Buckeyes Aaron Craft, un guard basado en la tenacidad y liderazgo y William Buford, un jugador con una pasmosa facilidad para esto del baloncesto gracias a su talento y su cuerpo atlético.
Reclutar a Shannon Scott y Amir Williams sólo hace que esta plantilla deba aspirar, como mínimo, a luchar por llegar a la final.
¿el pero? Tras una genial temporada 2010-2011, hace años que el entrenador Thad Matta no se carea con una plantilla de estas ¿sabrá estar a la altura de las circunstancias?
En la recamara, esperan equipos subyacentes listos para despabilar ese previsible tri-dominio en la liga, y algunas de estas alternativas menos pujantes son:
Syracuse, liderada por Kris Joseph, uno de los jugadores con más talento y polivalentes en la NCAA. Éste se apoyará en Scoop Jardine y Brandon Triche, quienes formarán el mejor backcourt de la Big East y en las incorporaciones del dominante pívot Rakeem Christmas y el lanzador Michael Carter-Williams.
Duke contará con la espectacular pareja de exteriores compuesta por Austin Rivers y Seth Curry, la cual será arropada por los tres hermanos Plumlee.
En Connecticut, el completísimo Jeremy Lamb contará con el apoyo y potencia de Alex Oriakhi y sobretodo con la bestialidad del recientemente llegado Andre Drummond, un proyecto de Amar´e Stoudemire desvalido de reyertas con ojeriza, hasta el día de hoy, en lizas cercanas al aro. Shabazz Napier deberá hacer olvidar a Kemba Walker.
Tampoco hay que perderles la pista a jugadores como Thomas Robinson de Kansas, Festus Ezeli (suspendido los seis primeros partidos) de Vanderbilt, Elias Harris de Gonzaga, Tu Holloway de Xavier, Brad Beal de Florida o las parejas de UCLA (Reeves Nelson-Joshua Smith), de Baylor (Perry Jones-Quincy Miller) o la de Memphis (Joe Jackson-Will Barton).
A todo esto y más, el acendrado March Madness dictará sentencia.