
Pese a que Los Angeles Lakers han ofrecido una pobre imagen durante varias fases de la temporada regular, nadie se ha tirado a la piscina y les ha dado por muertos en ningún momento. Y eso que han cosechado resultados sorprendentemente negativos.
A este equipo, no se le ha dado la espalda porque es la franquicia de los dos anillos seguidos, es el barco capitaneado por Phil Jackson, es la escuadra liderada por Kobe Bryant, es la obra de teatro con actores secundarios de auténtico lujo como lo son Gasol, Odom o Bynum. Por todo esto, y más, los angelinos nunca han dejado de estar bien vivos y nunca han dejado de ser los firmes candidatos a ganar la NBA del 2011.
Pero la travesía hacia el ansiado three-peat es está empezando a enturbiar realmente. Ya en primera ronda de Play-offs sudaron más de lo debido, y esperado, para superar a unos Hornets que a base de tesón, orden y pundonor, les robaron dos victorias. Finalmente cuatro a dos para los Lakers. Pese a estos sustos iniciales y la fría imagen que nos brindaron, no han sido óbice para suplantar a los de oro y púrpura al frente de la lista de candidatos a llevarse el anillo.
Hasta que unos Mavs, tradicionalmente de carácter indolente en la post-temporada, han dejado a los pupilos del Maestro Zen tocados, y al borde del hundimiento, gracias a sus dos victorias sisadas en el Staples. Ahora la serie se traslada a Dallas, el American Airlines Center venera a un Nowitzki que está siendo el auditor de este emparejamiento. Parece ser que este año, el alemán, quiere disipar todas las dudas que conciernen sobre su liderazgo cuando llegan los meses de Abril y Mayo.
Ahora mismo, los californianos se encuentran ante una serie de retos difícil de superar, el primero de todos es ganar, al menos un partido, en Tejas y hacer de esta victoria (s) un punto de inflexión que sirva para enderezar el rumbo y darle un revés a la historia, que es tan adversa para los equipos que se han visto ante tal tesitura (0-2). Para conseguir remontar la serie, han de dejar de ser ese equipo resquebrajado, han de mejorar en los porcentajes de tiro, han de saber leer mejor la zona impuesta por Carlisle, han de jugar más con Bynum, han de parar a Nowitzki y el banquillo se ha implicar mucho más. Y sobretodo, han de percatarse de que Dallas encaraba las semifinales con el papel de víctima propicia, por sus continuos fracasos acumulados cuando era favorita, y finalmente han sabido sacar tajada de tal situación.