viernes, 13 de mayo de 2011

¿ES UN, HASTA SIEMPRE?


“Relevo generacional” dolorosa y macabra expresión utilizada en infinidad de ocasiones y que esta vez la aplicaremos a modo de prólogo para situarnos en estas líneas venideras.
Y es que esta loca temporada, a la cual, desgraciadamente, le queda poca vida pero, afortunadamente, mucho que contar aún, ha servido un duelo a cara de perro, no comparable a otro, en este 2011. Heat y Celtics han luchado entre ellos, sin tregua alguna, defendiendo dos estilos de juego y maneras de entender la idiosincrasia de este deporte, muy diferentes. Eso sí, con un objetivo común, el anillo. Ese anillo que te aúpa al olimpo de los dioses de la canasta y te hace inmortal en la memoria de la liga y sus seguidores.
Los principales protagonistas de esta batalla han sido seis gladiadores divididos en dos Big Three: el de la tradición (Allen, Pierce y Garnett) y el del glamour (Wade, James y Bosh).
El primero está cimentado a base de trabajo, defensa, tenacidad, calidad técnica y un oficio ejemplar; axiomas básicos para haber conseguido un campeonato y otro subcampeonato. Son tres jugadores que han podido recuperar ese sabor de supremacía verdiblanca.
El segundo está forjado en la mentalidad del contraataque, finalizando diligentes acciones imposibles de creer, consiguiendo mates despeñándose desde el techo de los pabellones y poniendo tapones proviniendo desde el infinito. Un Big Three que a base de un juego físico no quiere palidecer ni un instante a la hora de imponer su ley y crear una dinastía en la liga. Veremos si este bisoño trío en estos lares, tiene ese instinto depredador a la hora de oler sangre.
La regular se la llevaron los del trébol (3-1), pese a esta superioridad, la única derrota sufrida fue muy dolorosa. Y dicha derrota parece que haya sido la tónica constante en los ánimos morales de la eliminatoria para plasmar la superioridad de los Heat (4-1). Pese a esta “desigualdad” final, todos los partidos que se han disputado no han estado faltos de tensión, juego duro, fuertes defensas, tácticas sucias, garra, etc etc. Un regalo para los sentidos.
A día de hoy, se hace imposible barruntar si en el 2012 este duelo seguirá igual de equiparado, aunque ponderando el desenlace de este año, si podemos intuir que este choque de franquicias empieza a coger tintes lebronianos claramente alarmantes, debido en parte, a que el aguante de Garnett, Pierce y Allen empieza a cercenarse como mandan las leyes de la biología.
En otro orden de cosas, zanjaremos este artículo con otra pregunta dictatoria y malintencionada: ¿fin de ciclo para los Boston Celtics?

(esperemos, que esta vez, no nos eliminen esta misma entrada nuevamente)