viernes, 15 de abril de 2011

¿ES LA HORA DEL CINAREN EN DALLAS?


Los Mavs 2010-2011, nuevamente, son una conjunción de jugadores de alto nivel, los cuales conforman una de las plantillas más extensas de la liga. Esta boyante situación, para nada es garantía de éxito en el equipo tejano porque desde que perdieron las finales del 2006 contra Miami, han encadenado cuatro temporadas ganando cincuenta partidos, o muchos más, en la regular pero mostrándose incapaces de superar la primera ronda de los Play-offs, sumando una retahíla de funestos cuentos chinos, bastante ignominiosa (en la temporada 08/09 pasaron una ronda). Y es que estos Mavs de historia reciente, son un equipo que a medida que se aproxima la post-temporada, quedan varados sus aires de grandeza. Gente talentosa como Nowitzki, Kidd, Terry, Marion o Chandler se vuelven a mirar de frente con su peor pesadilla sumando el irregular final de temporada y la ineficacia de Rick Carlisle en Play-offs.
Esta vez les ha tocado Portland, una plantilla corta, pero que juega muy bien y se muestra muy fiable en cancha. Tienen un juego interior muy diezmado pero han acertado con la incorporación de Gerald Wallace, un guerrero que ha sabido reciclar su calidad en la pintura y que aporta un plus de agresividad a un equipo que puede presumir de una fortísima defensa y un espíritu luchador inagotable. Es el equipo con el juego más europeo de toda la competición. Además, durante toda la temporada, se han creído como un grande de esta liga y pese a los continuos varapalos recibidos, no ha sido un mal año en lo que a la regular se refiere. Mc Millan ha sabido llevar con gran entereza y acierto, el cambio de rotaciones tras la lesión de Brandon Roy.
Aldridge, Miller o Matthews han conseguido virar el rumbo de este año que tan mal pintaba.
Difícil pronosticar quien vencerá en este choque de mentalidades tan divergentes.