viernes 11 de marzo de 2011

¿DÓNDE ESTÁN LOS AUTOS LOCOS?


No es nada descabellado barruntar, ya a estas alturas de temporada, que los Warriors se quedarán una vez más sin el premio de poder disputar los Play-Offs. Y esta vez, los aficionados nos estamos quedando sin poder disfrutar de uno de los equipos más atractivos en su máximo esplendor. Breve explicación: parece que esta temporada a Golden State también le haya afectado el tan polémico límite de velocidad implantado.
Y es que con Keith Smart al frente del banquillo (debutante en un temporada entera como entrenador jefe) el juego de los Warriors se ha ralentizado y se ha vuelto anómalo para nuestras retinas. La verdad que tienen buenos sistemas en estático abusando mucho del juego abierto y las esquinas, al tener decentes triplistas. Eso sí, siempre han dado la sensación de que les hace falta algo más para amarrar según que partidos.
Ellos notan que son un buen equipo, pero el resto de la liga le exige que lo demuestre y no siempre pueden. Son jóvenes, pero hay mimbres de sobras para dar más guerra.
El míster puede disponer noche tras noche (si no están lesionados, porque casi todos han caído durante esta temporada alguna vez) de jugadores de la talla como Monta Ellis, que es de los jugones más creativos de la liga, un artista de movimientos rapidísimos que también está lanzando muy bien de tres, le sigue fallando la cabeza en ocasiones, pero cuando está motivado es de los jugadores más completos. Escoltando a Ellis está Stephen Curry, un estilista y finísimo jugador, siempre se muestra como el más listo de la clase. Esta pareja de estiletes es capaz de mancillar cualquier cancha y además se muestran muy peligrosos en defensa.
De tres titular suele poner a Dorell Wright, jugador clarividente, el cual al fín, tras varios años de penitencia, está encontrando la cantidad de minutos que buscaba y no lo está haciendo nada mal, él mismo sabe que puede hacer de todo en la cancha.
El apoyo interior se llama David Lee, que es de los mejores negocios en la historia de la franquicia. Es un jugador omnipresente que se pelea (siendo limpio) absolutamente con todos porque le da igual quien tenga delante, además tiene la suficiente técnica individual como para saber acabar los contraataques. Lástima que Biedrins no acabe de explotar.
Desde el banquillo se puede apoyar en Epke Udoh, Radmanovic, Admunson o Reggie Williams.
Echando un vistazo a todas las plantillas, no podemos considerar que este equipo sea una potencia de la liga, ni mucho menos, pero al menos dejemos a este pájaro expresarse libremente y que luchen por un objetivo con el ritmo que a ellos les gusta: volando.
Vaya por delante que siempre hemos sido fieles seguidores de la filosofía del run & gun de este club, de ahí este sentimiento de decepción que vivimos con esta plantilla en este 2011. Una verdadera lástima que sus partidos ya no sean auténticos correcalles. Esperemos que esta pérdida notable de identidad no se alargue mucho; además roguemos que les sirva de envite para regresar al ritmo de juego alocado, el ver que este “cambio” no les ha servido para evitar seguir siendo ese sempiterno aspirante a conseguir cotas mayores.