jueves, 23 de diciembre de 2010

¿BRANDON QUIÉN?


En el estado de Oregon, todos los aficionados de los Blazers se mostraron convulsionados el día que salió a la luz la noticia de la lesión de Brandon Roy. Portland llevaba semanas que no conseguía entrar en una dinámica de juego positiva, incluso habían llegado a estar con balance negativo en la clasificación y ahora para colmo, se les lesionaba la –supuesta- estrella del equipo.
Con un profundo listado de jugadores dañados físicamente en su plantilla, los Trail Blazers habían cosechado 3 derrotas en otros tantos partidos con Roy mostrándose ya renqueante. Tras la baja de éste último, se presentaba el panorama mucho más desolador para el resto de componentes sanos a la hora de afrontar los duelos venideros.
Uno de esos sanotes era Rudy, catalizador de la mayor controversia en lo que llevamos de temporada dentro del equipo. ¿Su requisito? Bien simple, más minutos de juego y mayor libertad en los roles.
Pues debido a esta plaga de bajas, le ha llegado la oportunidad (eso sí, sólo forzada por dicha racha de lesiones que acechan a Mc Millan) y la ha aprovechado como sólo un jugador de su talla sabe hacer. En estos tres primeros partidos que ha disputado como jugador imprescindible, promedia más de 19 puntos por partido y el equipo aún no conoce la derrota con la nueva dupla de referencia Aldridge-Fernández. El mallorquín además colabora activamente en el apartado de asistencias y sigue dejándose la piel en defensa. Ahora sí que nos recuerda a aquel espigado chaval que deslumbró en toda Europa vestido de verdinegro.
Quizás para su míster, la explosión de Rudy sea la respuesta esperada de cualquier jugador NBA que pueda disponer de más de 35 minutos cada partido y de ese modo no le dé tanta relevancia; pero desde la otra parte del charco se explica como un reto lanzado que él ha sabido superar con creces.
Pese a que en EEUU hayan salido publicados algunos rumores sobre un posible traspaso de Roy, todos sabemos de ante mano que cuando se recuperen los jugadores exteriores, Rudy volverá a ser ese jugador infrautilizado. Al menos, nadie nos quitará este breve regalo para los sentidos que hemos recibido esta semana…

martes, 21 de diciembre de 2010

¿QUÉ RESULTADO DARÁ EL EXPERIMENTO DE OTIS SMITH?


El General Manager de los Orlando Magic se trae a su "casa" a dos viejos conocidos a modo de revolución para seguir teniendo una plantilla aspirante al anillo.
Gilbert Arenas era intercambiado por Rashard Lewis y Jason Richardson viene acompañado de Hedo Turkoglu y Earl Clark perdiendo a Vince Carter, Martin Gortat y Mickael Pietrus.
Al fin el pistolero Arenas se ve, por primera vez en su carrera, en un equipo aspirante a todo. Su primer gran reto al verse en esta nueva situación, deberá ser el recuperar el nivel de juego que demostró antes de las lesiones y sanciones, y saber compartir galones de líder con otros compañeros.
Por su parte, Richardson se vuelve a ver ante el reto de poder jugar, por segundo año consecutivo, unas finales de Conferencia (esta vez en el Este).
El cambio es claramente positivo en un aspecto: y es que el ex-agente 0 y J-Rich son mucho más atrevidos, valientes y competitivos en Play-Off que no Vince Carter y Rashard Lewis.
Por el contrario, el equipo queda descompensado, pecando de superpoblación en la rotación exterior y quedando debilitado en la interior. Ahora, ¡plena confianza en Brandon Bass!
Con un mal debut de estos nuevos Magic, a día de hoy es sumamente difícil poder ponderar esta nueva composición de la plantilla y, aún más, vaticinar si dicha combinación aupará al equipo hasta el éxito final.

jueves, 2 de diciembre de 2010

¿ESTÁ SIENDO MIKE BIBBY UN LASTRE PARA LOS HAWKS?


En todo equipo de baloncesto que se precie, el papel que ejerce el base tiene una importancia capital. Él ha de ser el guía y líder espiritual de sus compañeros.
En esta escueta introducción podíamos incluir al Bibby de los Kings, ¿os acordáis? Sí, aquel Bibby que maravilló a todo el mundo junto a una plantilla de ensueño y en la cual se comportaba como un sobresaliente director de orquesta.
Pues bien, a día de hoy, el Bibby de los Hawks se ha quedado prácticamente en un jugador únicamente válido para subir la bola y dar el primer pase, se le nota el paulatino declive físico, se muestra como un jugador incapaz de defender a según que bases, le cuesta armar contraataques, y ya no sabe motivar a sus jóvenes compañeros, los cuales se muestran faltos de carácter y espíritu ganador.
En fin, con todo lo descrito hasta ahora, ¿sirve para guiar a una franquicia a ser una verdadera potencia? Por el momento, estos Hawks se muestran como un equipo demasiado bisoño como para tener aspiraciones en el Este. Necesitan como el respirar, victorias contra equipos potentes. Pero tienen mentalidad blanda y les hace falta mucho trabajo psicológico. Ya les han vencido equipos como Orlando, Utah, Dallas, Boston… en poco más de un mes de competición.
Los de Georgia, para colmo, han hipotecado su futuro alargando los contratos de sus estrellas, dejando poco margen de maniobra para poder firmar un futuro base de garantías (el banquillo es bastante flojo y es más que problable que se les escape Jamal Crawford).
Y es que, en cuanto a calidad, Bibby siempre ha estado un ligero peldaño por debajo de bases como Nash o Kidd, pero es que ahora mismo se encuentra a años luz del nivel de estos veteranos.
Como hemos comentado anteriormente, este equipo ya tiene renovados los cimientos para crear y consolidar una base sólida y asentada, sólo falta saber si el desarrollo de dichos cimientos dará para estar luchando por algo importante o permanecerán simplemente en un segundo plano.