
A priori, parecía que este año Nowitzki y compañía iban a sufrir aún más que la temporada anterior, acabaron dando una pobre imagen y los fichajes que realizaron este verano no ofrecían ningún tipo de esperanza para remontar la situación, creo que a nadie se le hubiera ocurrido adquirir a tres tíos que nunca han tenido una posición definida (Marion y Thomas son un 3-4 y Gooden tampoco se sabe si es un 4 o un 5) y que se tendrían que pelear por uno o dos puestos, el cual uno de ellos se sabía de antemano que estaría ocupado por Dirk. Pero Carlisle de momento se está saliendo con la suya, es inevitable no reconocer que Dallas juega al 100% como él quiere, esta temporada les vemos competir en la cancha con ataques pausados e inteligentes, con muchísima intensidad en todas las jugadas en los dos aros, con una dura defensa la cual roza casi siempre la ilegalidad… vamos como cualquier buen equipo de la conferencia Este.
Otra motivación que les está ayudando a mantenerse allí arriba, es que saben que el reloj no para de marcar las horas, y tanto Kidd, como Marion, como Jet Terry, como Dampier, como Thomas y como el alemán notan que no les quedan muchas temporadas para competir con garantías de éxito en la liga. Encima Josh Howard, quien parecía antaño, que iba a tirar de todo esto en pocos años, nunca ha recuperado su nivel de juego pese a superar sus problemas de lesiones y olvidar pasados altercados.
En su contra destacar que tarde o temprano, les pasará factura la ausencia de jugadores de más de siete pies en la plantilla, veremos como Rick sabe de salir de esto porque en el Oeste hay equipos con juegos interiores capaces de desequilibrar cualquier choque y de momento, Dampier parece que no está mucho por la labor de evitar tal cometido.