
Esta es la pregunta que se hacen en la capital norteamericana derrota tras derrota. Es una plantilla de calidad y extensa que no acaba de arrancar y que sigue alejándose de las plazas que dan derecho a jugar la post-temporada. Es uno de los peores equipos defensivos y de los que más balones pierden de la liga y su juego de constantes transiciones no facilita que haya una mejoría en estos aspectos, además las importantes lesiones que han sufrido tampoco han ayudado nada. En el plano individual destacar que Arenas juega por su cuenta y se muestra totalmente ausente a la hora defender, aún no ha podido demostrar su mejor baloncesto y pese a todo esto sigue recibiendo todo el apoyo del entrenador para que siga ejerciéndo de base puro. Nunca han estado las tres estrellas a la altura de las circunstancias en un mismo partido.
Pero el principal problema de este equipo proviene de más allá de las pistas, y es que hay un mal ambiente en el vestuario el cual sólo se disimula con una calma tensa que huele a podrido y que puede explotar cargándose muchas cabezas. Jamison, no hace mucho, abroncó a los jóvenes de la plantilla y les echó en cara que se olvidaran de sus futuros contratos y se centraran en el juego en equipo. A Arenas le gusta mucho hablar –y no siempre bien- de todo lo que le rodea, es un personaje bastante peculiar que no le cae bien a todos los compañeros, también tiene el defecto que siempre quiere ser el centro de atención. Total, que predominan los egos sobre el espíritu del equipo y precisamente Flip Saunders nunca ha sido un tio que sepa controlar estas situaciones.