
Sin duda alguna, es una plantilla que carece totalmente de agresividad y se pasan largas fases del encuentro con un pasotismo defensivo exagerado (la ya conocida “desconexión” que sufren y la cual tiene una prolongada duración noche tras noche).
Parece mentira la facilidad que tienen los equipos rivales para conseguir canastas fáciles y sobretodo cerca del aro, es en esta zona de la pista donde más se acentúa la crisis mostrándose los pívots muy blandos, fallando a la hora de rebotear y de hacer cambios y ayudas defensivas. Por eso el continuo abuso de los rivales en el juego interior.
Todo esto está provocando que Toronto sea la gran decepción de este inicio de temporada tan exigente.



