domingo, 27 de mayo de 2012
Y TRAS LA 2011-2012 ¿QUÉ?
También se podría inquirir si esta temporada ha sido satisfactoria para los 76ers, barruntando un dominio, en el veredicto final, del SI sobre el NO.
Cuestiones a parte, la campaña de Philadelphia ha sido un tanto bipolar. Su recorrido se puede asemejar al recorrido propio de una montaña rusa, reconociendo que en el cómputo general han tenido periodos más claros que no oscuros en estos seis meses.
Recreando un breve resumen de lo comentado anteriormente, destacar que allá por el mes de Enero eran los máximos aspirantes a ganar la Atlántico y en cambio afrontaban el periodo primaveral con medio pie fuera de los Playoffs, inmiscuidos en plena batalla campal junto a los renovados Bucks de Monta Ellis y con el designio de seguir vivos en Mayo.
En principio este equipo distaba mucho de los favoritos pero se ha tornado en una especie de revolución de los humildes, sorprendiendo a propios y extraños por acabar tan arriba. Equipo valiente y pragmático, se suponía que iban a estar verdes para afrontar según que envites de enjundia.
Han sido una de las mejores defensas de la liga y los rivales sudaban sangre para poder meterles más de 90 puntos. Además han rebotado muy bien y han estado especialmente fortísimos en su pabellón.
Poseyendo una gran polivalencia en casi todas sus piezas, seis jugadores han promediado más de 10 puntos y un reserva (Louis Williams) ha sido el máximo anotador durante la regular. Con este hecho se han garantizado un alto minutaje de calidad.
En el plano individual, destacar la mejora en el lanzamiento exterior de Jrue Holiday. Posible futuro jugador franquicia de los 76ers, empieza a tener gestos de killer y ha dado otro notable salto de calidad acrecentándose en Playoffs.
Louis Williams es un jugador eléctrico y experto en urdir tropelías que para la mayoría del resto les resultaría utópicas. Al salir del banquillo, se ha convertido en uno de los mejores desatascadotes de la liga.
A Evan Turner le sigue pesando como una losa el número del Draft en el cual fue seleccionado, parece que poco a poco se va sobreponiendo a tal hecho y esta campaña ha promediado unos veinticinco decentes minutos de juego. Calidad a raudales que va viendo la luz progresivamente. Aunque necesite mucho el balón, handicap evidente en un equipo con tanta repartición de espacios, ya ha sido decisivo en victorias de Phila.
La ausencia de su bisoñez, será otro punto capital en el futuro de este equipo.
El regreso de Spencer Hawes ha sido fundamental para seguir con el buen hacer de la plantilla. Un pívot al que no le hace falta tener el balón para ser productivo y que encima tiene buena mano.
Se ha combinado junto a Lavoy Allen, un rookie con muy buena pinta que vivió sus últimos cuatro años cerca de su actual pabellón formando parte de la universidad de Temple. Viene bien formado y al final se ha convertido en el mejor bastión interior del equipo, encontrando cobijo en la ciudad del amor fraternal y que le vio crecer.
Jodie Meeks ha subido un peldaño en importancia pese a su juventud, es una máquina de meter triples. Se queda con mal regusto por el bajón pegado contra Bulls y Celtics.
Desde uno de los banquillos más productivos de la liga, también aparecen Thaddeus Young y Nikola Vucevic. Young es un jugón en estado puro al que le ha venido muy bien definirse como cuatro en pista.
El serbio proviene de una familia de baloncestistas, es un 2,13 que tuvo grandes actuaciones en la liga Adriática. Combina juego interior con lanzamiento exterior. Eso sí, misteriosamente desaparecido y damnificado de la rotación.
Ponderando la parte veterana, destacar que Andre Iguodala, en la segunda mitad de temporada, se ha vuelto a poner al mando de las operaciones llegando a ser en varios partidos el go-to-guy
Y Elton Brand, jugador mermado por las lesiones, ha sabido reciclarse y únicamente ha procedido a perpetrar cometidos que puedan sumar.
Para finalizar esta retrospectiva, aseverar que el entrenador Doug Collins ha logrado ejercer su magisterio dentro de esta pueril plantilla. Siendo diáfano, ha intentado sacar provecho de todas las virtudes que ofrece la juventud de este conjunto.
Hace nueve años que no hollaban una segunda ronda de post-temporada y se han mostrado muy competitivos en ella. Se despiden sin haber perdido dos partidos seguidos en ninguna de las eliminatorias.
Buenos mimbres hay (sobretodo en el juego exterior) veremos su evolución y si se encuentran, realmente, en plena espiral alcista de juego.
jueves, 26 de abril de 2012
¿CUÁL ES EL ELIXIR DE LA ETERNA JUVENTUD DE LOS SAN ANTONIO SPURS?
Tras el desastroso batacazo sufrido la temporada pasada ante los Grizz’s de nuestro Marc Gasol, los tejanos vuelven a plantarse en los Play-offs, por segunda vez consecutiva, como flamantes campeones de la conferencia Oeste.
Es una de las plantillas que mejor ha sabido trampear con el Lockout y da la sensación de que llegan a los cruces, frescos como una rosa. Han jugado a ritmo de tartana durante fases de la temporada, en varias ocasiones, han varado a sus veteranas estrellas en boxes; todo esto, para evitar presentarse necesitados de resuello en Mayo redundando, de esta manera, en un importante ahorro de ímprobos esfuerzos. Y aún así no han dejado títere con cabeza durante esta regular.
Los tejanos tienen ante si una ocasión pintiparada de engrandecer el botín cosechado, durante más de una década, por una dinastía cimentada, en mayor medida y con muchos galones, por el juego de Tim Duncan, Manu Ginobili y Tony Parker y dirigidos bajo la batuta militar de Gregg Popovich.
Teniendo en cuenta que en la NBA, la eternidad gloriosa dura un suspiro, será difícil no recordar los cuatro nombres de estos geniales estrategas que han sometido a la mejor liga del mundo a un dominio soberano e insultante.
Sus tres principales rivales en este 2012 -Chicago, Oklahoma City y Miami- son una mezcla de potencia física y explosividad, salpicada con la calidad de jugadores de calibre M.V.P. como son Derrick Rose, Kevin Durant, LeBron James…
Pero en San Antonio se juega a otra cosa, aquí saben que no hay una sola estrella (ni dos, ni tres), que no hay tanto glamour a la hora de ofrecer espectáculo y que cualquier pieza de la plantilla es fundamental para el buen hacer de la trayectoria. Véase en el rendimiento de Gary Neal, Tiago Splitter, DeJuan Blair, Danny Green y Stephen Jackson, completando una pléyade de ocho jugadores que promedian más de nueve puntos por choque.
Llevamos gastando años baloncestísticos , en los cuales el físico campea a sus anchas sobre la inteligencia, pero he aquí una comunidad de currantes altruistas quienes defienden los colores negro y plata ejercitando principalmente ese músculo llamado cerebro y que tantos y tantos jugadores tienen por desempaquetar aún.
Y quizás vuelvan a salir trastabillados en primera ronda de la post-temporada ¿quién sabe? Pero lo que estaba claro, es que este pituso rincón que ocupa este blog en el mundo del baloncesto, no se iba a estar de redactar esta oda a una franquicia que a finales de los noventa sufrió una metamorfosis adquiriendo un carácter ganador elitista y redentor en aquellos años impares tan míticos.
Sobriedad, robustez, profesionalismo, seriedad, minimalismo… simplemente unas espuelas entregadas a una avispada ética de trabajo y cuyos resultados han sido devastadores para sus rivales, imponiendo una justicia punitiva.
Una temporada quebrantada por el Lockout (98-99) dio la bienvenida a San Antonio al olimpo de los anillos, veremos si este otro Lockout rubrica un epílogo áurico de una novela que ya goza de cuatro títulos.
lunes, 12 de marzo de 2012
¿CHULETAS DE ÚLTIMA HORA?

A escasas horas para que dé comienzo el March Madness, tres de los cuatro números uno de cada región del cuadro (Kentucky, Syracuse y North Carolina), acuden embravecidos y sedientos de sangre tras haber salido escaldados en los Play-offs de sus respectivas conferencias (la SEC, la Big East y la ACC). Sólo Michigan State partirá en cabeza de su parte del bracket, con el título regional de la Big Ten a sus espaldas.
Es por eso, que nos centraremos en dichos desenlaces ya que presumiblemente, de estas cuatro conferencias saldrán los equipos que copen los puestos en la Final Four 2012. Los desmenuzaremos de uno en uno, así que, como dijo Jack el destripador: vayamos por partes.
-En la SEC, Kentucky se vio sorprendida por una ambivalente Vanderbilt (71-64). Los Commodores eran uno de los favoritos para todos los avezados allá por Noviembre, pero han sufrido grandes reveses en forma de derrotas sonrojantes. Antes de esta gran victoria era (y sigue siendo) seria duda su verdadero rendimiento en Marzo. Veremos como se presentan al Madness estos chicos bipolares. Atesoran calidad de sobras con John Jenkins, Jeffery Taylor y Festus Ezeli.
A los Wildcats no les debe damnificar demasiado esta derrota y han de asumir inmediatamente que les ha llegado la hora de la verdad. Son el número uno de la nación y han arrasado, desaforadamente, en la regular de su conferencia, los reyes del “one and done” presentan una plantilla realmente aterradora con jugadores apolíneos de la talla de Anthony Davis, Doron Lamb, Terrence Jones, Michael Kidd-Gilchrist, Darius Miller y Marquis Teague.
Florida parece radicarse un par de peldaños por debajo de las dos universidades citadas anteriormente, con Kenny Boynton y Bradley Beal jugando a gran nivel, se presume poca dinamita para llegar a Abril.
-En la Big East, Syracuse, tras estar toda la temporada flirteando con el número uno de la nación –en lucha directa con Kentucky- y tras haber completado una regular extraordinaria, sufrieron un inclemente revés al caer derrotados (71-68) frente a la auténtica revelación de la temporada en esta conferencia: los Bearcats de Cincinnati, una plantilla cimentada en el juego coral quienes no pudieron consumar la gran trayectoria en los cruces al caer en la final frente a Louisville Cardinals (50-44). Estos Cardinals de Pitino, tras una regular con claros y sombras a partes iguales, han evidenciado una imagen muy seria en el torneo. De esta manera, llegan al Madness como flamantes campeones de la Big East y exigiendo a sus futuros rivales, no sólo calidad técnica, sino también intensidad, físico y velocidad.
Con la inesperada derrota en semifinales, los Orangemen llegarán al gran baile con su corazón dolido, anhelantes de venganza y con uno de los planteles más completos y epatados con nombres como Kris Joseph, Fab Melo y Dion Waiters.
A Notre Dame se le hizo demasiado larga la temporada, veremos con que ánimos afrontan los choques venideros.
-Arrancaba la ACC con un claro favorito a ganarla (North Carolina) y un claro contendiente a litigarla (DUKE). Pues bien, Florida State se ha encargado de reventar dichos pronósticos y se ha consagrado como la flamante campeona tras ganar en semifinales a los Blue Devils (62-59) y en la final a los Tar Heels (85-82). Por los sorpresivos Seminoles, destacar a Ian Miller y Michael Snaer.
Aunque si tenemos que remarcar a jugadores clave en la plantilla de los de Chapel Hill, la lista se alarga ostensivamente, se saben favoritos el cónclave formado por los Harrison Barnes, Kendall Marshall, Tyler Zeller y John Henson.
Y por parte del Coach K, sus teclas a tocar serán Austin Rivers, Seth Curry, y en menor medida, Ryan Kelly y Mason Plumlee.
-Antes de que se diera el pistoletazo de salida a la Big Ten, se preveía que podría ser un paseo militar para la universidad de Ohio State. Pues nada de eso, nunca hay que subestimar la arcana diligencia de Tom Izzo a la hora de adiestrar a sus pupilos hacia cotas importantes por mucho que no suenen en las primeras quinielas de favoritos. Esta vez han sido los Buckeyes quienes han sufrido en sus propias carnes las tretas de este gurú del baloncesto universitario.
Dryamond Green lidera un grupo de espartanos medio anónimos en busca de más gestas heroicas.
Igualmente pocas universidades de la nación pueden hacer sombra a la plantilla de Ohio State liderada por Jared Sullinger, William Buford, Aaron Craft y Deshaun Thomas.
Michigan, Wisconsin e Indiana han colaborado directamente para tornar la regular de la Big Ten en una de las más fuertes y serias de toda la NCAA.
-Otros dos campeones de otras dos conferencias de gran renombre, pero quizás venidas a menos, la Big 12 y la remozada Pac 12, son Missouri y Colorado respectivamente. Los Tigers quizás puedan dar algo de guerra con el anotador Marcus Denmon pero los Buffaloes creemos que tienen pocas opciones de avanzar rondas. En cambio, Kansas sí que podrá estar al nivel de los favoritos, los Jayhawks se presentan con Thomas Robinson y Tyshawn Taylor al frente.
Empieza el espectáculo por excelencia, prepárense para la fiebre del baloncesto universitario ya que estos chicos sufren de intolerancia a la pausa y al descanso.
miércoles, 8 de febrero de 2012
¿SON LOS PACERS UNA ALTERNATIVA REAL A LOS BULLS Y A LOS HEAT?

Equipo, esa es la mejor palabra para definir a esta plantilla durante la 2011-2012. Y es que aunque parezca obvio tal definición para cualquier organización deportiva que practique un ejercicio no individual, todos sabemos que es complicado aplicar dicho término en varias franquicias de la NBA.
Se ha apostado, acertadamente, por la continuidad de los responsables de desafiar a los Bulls en los pasados Play-offs. Están plagados de atleticismo y juventud y presentan uno de los mejores quintetos de la liga: Collison, George, Granger, West y Hibbert. Creando una buena amalgama, están en el banquillo esperando su oportunidad paladines, a los cuales no les importa ser más rudos y taciturnos que vistosos, como George Hill, el trío de leñadores (Foster, Psycho-T y Amundson) o Dahntay Jones.
Quizás dé la sensación de que siguen huérfanos de una estrella de verdad, de un jugador con personalidad de líder, de un símbolo a seguir… pero de momento, están demostrando que son un equipo dotado de un elenco de buenos anotadores, también al contraataque.
Juegan bajo la remozada tutela de Frank Vogel, él les ha dejado muy palmario cual es la función de cada uno y sólo les permite hacer únicamente lo que saben hacer. Es una plantilla bien cavilada e ideada para esta temporada. Según el míster, tiene mentalizados y pontificados a todos sus pupilos para competir cada noche porque son conscientes de que este año es una oportunidad de oro para conseguir algo importante. Y así parece ser, ya que hay que dispararles más de una vez para poder tumbarlos.
Carecen de un base reserva en condiciones pero es un equipo plagado de jugadores que pueden compartir 2-3 posiciones en el campo. Además son muy reboteadores ya que todos luchan por cada rechace.
Sin olvidarnos de los jugadores con más clase en los Pacers, Danny Granger -máximo anotador del equipo- y Darren Collison -máximo asistente-, destacaremos las buenas labores que están realizando Hibbert, George y West.
El pívot con pasaporte jamaicano aporta altura, fuerza y puntos, tanto dentro como fuera de la pintura. Se ha convertido en un muy buen jugador porque no ha cesado en su trabajo para mejorar año tras año. Posee una de las mejores manos que hay entre todos los centers y ha ganado en coordinación. Un cinco de progresivo carácter enconado.
Paul George es otro jugador en constante crecimiento. Se ha convertido en un alero muy completo, que no comete errores, no abusa del tiro y que ha ganado en ética de sacrificio.
Y que decir de David West, un All-Star que ha sido el fichaje estrella de esta temporada y que ha tenido cinco campañas promediando más de 18 puntos por choque. Un 2,06 que ha aterrizado en Indianapolis deseado por casi todos los equipos este verano.
En líneas generales, es un grupo repleto de altruismo estadístico y dispuesto a presentar batalla a cualquiera de los acorazados bajeles que gobiernan la liga.
jueves, 26 de enero de 2012
¿JUGANDO AL MARCO POLO?

Sesenta y seis partidos en poco más de ciento veinte días… inasequible.
Estamos consumiendo el primer mes de competición y casi todas las plantillas ya han sufrido bajas significativas, causadas la mayoría, por el ritmo infernal y colérico que la liga ha impuesto a su calendario. Tarde o temprano, recaerá sobre las piernas de todos los jugadores, el peso de esta infame pretemporada que han “gozado”.
Tal vorágine de encuentros, en este lacónico periodo de tiempo que durará la regular, no ha hecho más que desencadenar un sinfín de lesiones musculares (algunas anómalas en el mundo del baloncesto) y un cambio de mentalidad en varias franquicias aspirantes a cotas enjundiosas esta temporada.
El cometido a cumplir es bien sencillo: colarse en los Play-offs sin darle un valor eminente al puesto, de la clasificación, en el cual se granjee. Parece como si aguardaran, mentalizados para pasar a la acción, en una sala de espera (de ahí, las grandes palizas y/o parciales que se están produciendo). Vamos, una especie de plebiscito consensuado por varios entrenadores.
Lo que pase posteriormente en los cruces, es harina de otro costal.
Echando una ojeada a la tabla de resultados, noche tras noche, se palpa que los equipos afrontan según que encuentros con las baterías baldadas. Y es que pocos conjuntos de la liga son capaces de mantener un balance positivo en su récord de partidos jugados lejos de su pabellón.
Todas las plantillas pasarán, o ya han pasado, por alguna emponzoñada gira plagada de turbulencias, de la cual tendrán reminiscencia alguna pero que les dispensará un saldo negativo, en el cómputo total de partidos jugados en dicha gira, cuando pongan los pies en polvorosa.
¿condonarán todas las aficiones por igual tales azarosas –y me atrevería a decir medrosas- travesías?
Por no hablar de la bajada sustancial de la anotación en los choques.
Con tanta vida en un avión, los cuerpos técnicos se ven incapaces de preparar los partidos venideros ante la imposibilidad de encontrar tiempo para realizar entrenamientos. Esta combinación de sensaciones y de viajes que están sufriendo estos profesionales, es atroz.
Hombres conformados de una combinación anatómica y molecular superior al resto de la humanidad y que están sumergidos en un ciclo espartano, el cual, les está exponiendo a la máxima expresión del esfuerzo psíquico y físico que un deportista pueda soportar.
Menudo invento el Back to back to back, señor Stern.
domingo, 8 de enero de 2012
¿CRÓNICA DE UN ANILLO ANUNCIADO?

Tras el fiasco de la temporada pasada, el equipo de Florida no quiere sufrir otro traspié en el año II después de la creación del Big Three más odiado y querido, por partes iguales, en la historia de la NBA.
En estas semanas de competición, Miami esta dando la sensación de haber empezado su preparación un par de meses antes que el resto de la liga. Son físicamente privilegiados y ellos lo saben.
Es una plantilla cavilada que, acertadamente, ha optado por la continuidad.
Este año las cosas están más tersas en el equipo. Tienen mejor distribución en ataque, ya que hay menos problemas de entendimiento entre los jugadores y siguen estrechando lazos en cancha.
Además han ganado ya, algunos partidos pasando literalmente por encima de los adversarios siendo auténticos rodillos y canalizando tal superioridad en el aspecto defensivo. Realizan una defensa muy agresiva, a la vez que adelantada, y por lo tanto originan muchas pérdidas y errores en todos los contrarios. Se muestran muy atentos en las líneas de pase.
Pero donde realmente despuntan es en el contraataque. Es el mejor equipo del mundo en este apartado. Ellos, en el día a día, son superiores corporalmente y ahí marcan muchas diferencias. Pocos equipos les igualan en velocidad, explosividad y salto, y son tan buenos al contragolpe y los finalizan de manera tan iracunda, que apenas están probando a tirar de tres.
Con estos dos aspectos comentados, forman una propicia amalgama para el espectáculo, que a la vez es muy recelosa por los contrarios.
Tan sólo alguna remilga e innovadora estratagema táctica, como pasó en las finales pasadas, valdrá para abatirles en Play-Offs.
Sus dos estrellas están a un nivel bárbaro, LeBron James ha estado entrenando su tiro de 5-6 metros y dice sentirse mejor que nunca. En carrera es un obús imposible de parar incluso con faltas flagrantes.
Dwyane Wade, uno de los escoltas más talentosos de la liga, está siendo tan espectacular en ataque como en defensa. Junto a LB, son la efigie de los altos vuelos por los pabellones.
A la sombra de ellos dos, y algo receloso por esta situación, encontramos a Chris Bosh, quien supuestamente ha provocado mal rollo en el seno de la franquicia, justamente por este somero motivo. Sigue cumpliendo con buenos números y finalizando jugadas al estilo de James y Wade.
Esperando la pronta recuperación de Mike Miller, Udonis Haslem vuelve a estar físicamente magnífico.
Como tercer escudero del B3 encontramos a Joel Anthony, un jugador agresivo, trabajador, taponador, que lo da todo en pista pero que quizás sea un poco pequeño para encarar a otros centers de la liga.
También han realizado fichajes muy útiles.
Norris Cole es un jugador eléctrico pero inteligente y pausado mentalmente, está ayudando a que el equipo se ordene (aunque los Heat no exijan mucho tácticamente para ejercer de base). Parece preparado para plantar cara a los bases rivales defensivamente y por el momento ha limitado mucho sus equívocos. Mezcla bien con Mario Chalmers y cada uno puede ir perfecto para determinados momentos de los partidos.
Shane Battier, como no, irá cogiendo más protagonismo en el perímetro.
De momento, es el único equipo que no ha titubeado más de un día de competición, veremos si Spoelstra no permite, realmente, divismos en el vestuario y consigue gobernar esta robusta nave para llevarla al olimpo del anillo.
viernes, 30 de diciembre de 2011
¿LE QUEDA FUERZA AL TRÉBOL?

Aunque lo parezca, esto no es un homenaje póstumo a un grupo de jugadores que volvieron a enclavar a la franquicia de Massachusetts en la cima del mundo de la canasta.
Boston es un equipo al que hay que respetar, a pesar de que no todas sus estrellas están al 100%, nunca hay que subestimar el corazón y la liturgia de un campeón y más éste porque es un equipo que sabe ganar. Pese a la veteranía de sus piezas esenciales, siguen demostrando un amor tangible por su profesión y por eso siempre hay que temerles y jugar sin alzar el pie del acelerador, y menos en partidos igualados en los cuales suelen salir victoriosos.
Y pese a que siguen teniendo un orgullo difícil de resquebrajar, en este baloncesto actual el físico es una pieza clave para triunfar, sobretodo en defensa. Esta liga idolatra a los mejores y ningunea al resto y por desgracia, hoy por hoy, el talento no alcanza para ganar.
Por eso, se hace inevitable recurrir al término reconstrucción cuando se habla de esta plantilla, otrora preciosista. Flaco favor ha sido el haber estado casi seis meses sin ritmo de competición y por eso se antoja como prioritario el saber administrar sus fuerzas en esta corta, pero más intensa de lo habitual, temporada.
Ellos son conocedores de que si llevan sus partidos a un compás de baloncesto estático, y juegan al estilo de 5 contra 5, suben muchos enteros para conseguir la victoria. Por eso han virado un poco el rumbo esta temporada.
Exceptuando el Big Three, la clave para vigorizar a los Celtics residía -en un principio- en otros tres vicarios que debían armarse de galones (desgraciadamente uno no está incólume y morará fuera de las pistas todo el año): Rajon Rondo, Brandon Bass y Jeff Green.
El primero es un base que no se prodiga en el tiro de tres, sino sería el mejor de la liga. Este grácil jugador es completísimo pero le hace falta ser más anotador ante la situación que afrontan actualmente; este verano le han querido traspasar, justamente buscando un recambio en su puesto que aportara más anotación. Es el único al que realmente se le ha visto bien en este inicio de campaña.
El segundo es un cuatro agresivo y embravecido en ambas zonas, el cual gozará de una media hora por partido ya que Jermaine O’Neal lo más probable es que no apenque con el ritmo de competición y KG ya no afronte tantos 1c1 y en general porque les falta reciedumbre interior. Es un microondas al que no le costará nada sumar puntos y rebotes.
Y el tercero en discordia iba a ser Jeff Green, pero sus problemas cardiacos se lo van a impedir. Pese a no aportar demasiado en la 10-11, la baja de Green es muy sensible porque desde los despachos se confía mucho en la irrupción de este 3 y medio. Para suplir esta baja se han hecho con los servicios de Mickael Pietrus, del cual se ciernen algunas dudas sobre el estado de su rodilla. Si está sano, es una gran incorporación.
El banquillo no es muy competitivo, han buscado para este año, jugadores medianamente anotadores pero en general es un banquillo sin mucho físico, ni talento.
Temporada 2011-2012, otro ejercicio de suficiencia para estos All-Star que no suelen dar puntadas sin hilo.
También sabrán discernir el estado de ánimo de varios equipos de la zona media de la tabla, quienes tendrán muchas ganas de hacer sangre con delectación y a base de vilezas en el momento que se enfrenten a estos campeones venidos a menos irremediablemente.
jueves, 22 de diciembre de 2011
¿PREPARADOS PARA DOMAR EL SALVAJE OESTE?

Contando que Oklahoma City, como bien indica su nombre, irá como un trueno a repetir presencia en la final de la conferencia oeste, el abanico de rivales postulados a arrebatarles tal favoritismo se ha ampliado tras finalizar la primera tanda de fichajes y renovaciones de este verano tan invernal que ha vivido la NBA.
Demos, por tanto, la bienvenida a Grizzlies y Clippers escalando hacia la zona alta de la West. Unos, bajo la filosofía de la continuidad del bloque y los otros a raíz de un cambio radical de imagen.
Memphis fue la sorpresa positiva de los pasados Play-offs y ahora les toca refrendar, desde el inicio de campaña, la buena imagen con la que acabaron la 10-11. Renovada, hace bien poco, la bicéfala sociedad formada por Marc Gasol y Zach Randolph, cuentan con uno de los juegos interiores más productivos de la competición; aunque es en el juego exterior, donde realmente han de sacar ventaja en pista. Temporada clave en sus carreras para Mike Conley y Rudy Gay, ya que el resto de la liga es sabedora de que estos Grizzlies ya no son esos anodinos y dulces ositos de antaño, sino que son capaces de sacar las feroces garras y diezmar a cualquiera, por eso llegamos a este punto de inflexión para estos dos jugadores, ahora es cuando hay que dar un importante paso adelante, y no en el apartado estadístico únicamente, sino en un papel mucho más de guía y fagocitar un liderazgo hasta conseguir ser un equipo ganador.
O.J.Mayo partirá desde el banco y será el encargado de que nunca baje el boyante nivel ofensivo del equipo ni un ápice.
Tony Allen y Sam Young, cada uno a su estilo, han de seguir la senda de Mayo.
Funesta noticia, la perdida por lesión de Darrell Arthur para toda la temporada.
Desde aquellos Clippers de principios de los noventa, en los cuales pasaron gente como Ron Harper, Danny Manning, Mark Jackson, Charles Smith o Ken Norman, el equipo pobre de la ciudad no había despertado esta expectativa en un inicio de temporada -a nivel de resultados, no expectativa por juntar gente joven y rookies en la plantilla-
Un lustroso periodo de tiempo sin continuidad en las postrimerías.
A Blake Grffin le recaerá ya, sobre sus hombros, toda la responsabilidad jerárquica de la franquicia subyugada por la sabiduría de los veteranos.
Chris Paul ha de ser desde el primer día un pilar fundamental dentro de este nuevo escenario eufórico y demostrar todo lo que guarda este base All-Star. Desde el banquillo, un excelente reserva en el puesto de uno, Chauncey Billups.
Caron Butler es una notable incorporación, siendo además, el pionero de esta catarsis angelina, a través de la cual intentarán sacar a los Clipp’s de ese estado de laxitud que les lleva hostigando durante muchos años.
El fichaje a última hora de Reggie Evans, compensa un poco más esta boyante plantilla y será otro reserva de lujo para Griffin y el renovado DeAndre Jordan, quien ha de demostrar que vale más que Chris Kaman.
Eric Bledsoe, Randy Foye y/o Ryan Gomes no deben permitirse el bajar sus guarismos por mucha estrella que tengan a su alrededor.
Esta franquicia ha roto el pacto con el diablo de la eterna juventud adquiriendo a tres veteranos de la liga y otorgándoles un papel preponderante dentro de la estructura.
Estas dos plantillas están anhelantes de entronizar una nueva soberanía que deje boquiabierto al resto de la liga, ahora es su turno, ahora es el momento de que mimeticen esa fortaleza y destreza portentosas, como aspectos definidores de la idiosincrasia de los campeones para someter al baqueteo a todo rival que se precie y amedrentarlos, y así, de esa manera evitar el persistir nuevamente enclaustrados en lo más profundo de la clasificación.
Finalmente, desear unas felices fiestas y genial año 2012 a todos los que habéis parado, en alguna ocasión, en este blog. Y agradecer a todos los que seguís dicho blog por Facebook y a los que os animáis a participar en su muro.
!!feliz NBA a todos!!
viernes, 2 de diciembre de 2011
¿REPOSANDO ENTRE ALGODONES?

El baloncesto, como cualquier otro deporte, son tiranías cíclicas en lo que a generación de jugadores y sus relevos se refiere, y siempre lo será.
Unos erigen, o han erigido, carreras longevas y/o fructíferas; en cambio otros son difíciles de recordar tras un paso fugaz por la NBA y siempre han existido también, los que han cumplido con lo justo sin más.
Pero todos, absolutamente todos, y aquí no hay excepción que valga, han tenido (o tendrán) que colgar las botas algún día ante la imposibilidad de detener el tiempo a la par que sus contadores biológicos anuales en sus D.N.I.
Puestos en situación, queremos mentar una serie de jugadores, los cuales han tenido pendiente de un hilo la “sentencia” a sus trayectorias deportivas. Veteranos de la liga que han atesorado años excepcionales pero que lógicamente han ido cercenando sus guarismos con el transcurrir de las temporadas. Veteranos que se aferran a una posible última campaña con números decentes, escapando de las lesiones y otros contratiempos y quienes hubieran sufrido mucho más que el resto de jugadores -que componen la edad media de la competición- haber pasado un año en blanco.
Paladines de tiempos pasados, habiendo disfrutado ya de su máximo esplendor como: Mike Bibby, Marcus Camby, Kevin Garnett, Tim Duncan, Grant Hill, Shawn Marion, Vince Carter, Elton Brand, Jason Kidd, Richard Hamilton, Steve Nash, Peja Stojakovic o Kenyon Martin, gente cumplidora, profesionales de los pies a la cabeza y la mayoría poseedores de una clase preciosista y una excelsa carrera pero algo timoratos y alicaídos ante la imposibilidad de mitigar la alada progresión de niñatos bisoños que llevan únicamente dos-tres temporadas (Grffin, Rose, Ibaka, Love…) o de evitar la consolidación como dominantes en este mundo, de profesionales que apenas superan los veinticinco años (Howard, LeBron, Durant, Anthony, M. Gasol…). Ellos saben que si estas dos situaciones convergen, sería poner el último clavo al ataúd.
Pues bien, el destino ha sido benévolo fulminando el funesto Lockout y brindándoles la oportunidad de sesgar su desaceleración natural dentro del ámbito meramente profesional ¿habrán exhibido ya todo su talante más competitivo?
Así que a buen seguro, podremos seguir disfrutando, aunque nos lleguen a cuentagotas, de sus acciones y sus tropelías, y de ese modo, apreciar como intentan virar el rumbo de la historia reciente y física de la liga, un mal endémico para todo trasnochado estilete con la llegada de nuevas sabias musculizadas, aunque poco talentosas, en algunas ocasiones. Y es que, nos han reducido el calendario a sesenta y seis partidos, pero habrá baloncesto suficiente para que pase de todo y para el gusto de todos. Porque esta liga siempre tiende la mano a algún bastión semi-olvidado, sorprendiéndonos gratamente y dejándonos patidifusos en el sofá.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
¿CARROS DE FUEGO?

Vendetta, ese es uno de los términos a priorizar –en lo que al mundo del baloncesto americano se refiere, si finalmente no se resuelve todo el tinglado del Lockout- y que automáticamente se tornará más patente allá por el mes de Agosto del año que viene (sin aparcar, en ningún momento, la actual temporada de la Liga Endesa o la Euroliga).
Una palabra de proveniencia italiana quizás un tanto postergada actualmente pero que todos tenemos grabada a fuego en nuestras almas baloncestísticas, ulteriormente habiendo disputado aquella fatídica y calumniosa final en los Juegos Olímpicos del 2008 en Beijing. Sí sí, aquella final en la cual… en fin… corramos un tupido velo.
Así que desde ahora mismo, se concibe otro objetivo preeminente a recabar. Un objetivo de carácter común y de beneficio global en lo que a nuestro territorio se refiere:
colocar a nuestros chicos de oro dentro de la órbita y competición FIBA.
Siendo sabedores de que podemos derrotar a los norteamericanos en condiciones normales, no podemos darle un espaldarazo a una grandiosa posibilidad de coger un poco de ventaja ante una probable presencia de las estrellas del combinado USA sin una campaña elitista a sus espaldas. Son contadas, estas ocasiones únicas servidas en bandeja de plata y por eso los “Gasoles”, Calderón, Ricky, Ibaka y cía. han de llegar en plena forma a la cita de Londres 2012.
Y más sabiendo que Kobe, LeBron y el resto de la selección, tienen una patata caliente entre sus manos si finalmente se encuentran desahuciados de su liga doméstica. Compleja ecuación a resolver tienen estas súper estrellas para llegar en plena forma a la cita olímpica con su principal valuarte defenestrado.
Llegados a este punto, en dicha ecuación surgen dos incógnitas a despejar: la primera, sus altas pretensiones económicas. Y la segunda, quizás aún más personal, sería la de si realmente estarán dispuestos a vivir en Europa varios meses y correr un alto riesgo de que sus egos salgan gravemente lacerados, al comprobar el alto nivel de competición que hay en el viejo continente.
Sin poder predecir la respuesta de como podrán gobernar tal ejercicio de contorsionismo deontológico, federaciones como la francesa y la rusa ya han movido ficha y están consiguiendo enclavar a todos los cimientos de sus selecciones, en plena competición europea. Por algo será…
(habrá que elaborar un ejercicio de hipnotismo y olvidar este artículo, si finalmente empieza la temporada en la NBA, muchas gracias)
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